Una canción, un dicho, un vídeo, una prenda… Lo popular tiene muchas formas y muchas maneras de materializarse. Se le atribuyen distintos sentidos en función del contexto y la inventiva de cada uno, pero los significados oficiales, según la Real Academia de la lengua Española1, son los siguientes:

adj. Perteneciente o relativo al pueblo

adj. Que es peculiar del pueblo o procede de él

adj. Perteneciente o relativo a la parte menos favorecida del pueblo

adj. Que está al alcance de la gente con menos recursos económicos o con menos desarrollo cultural

adj. Que es estimado o, al menos, conocido por el público en general

Todas estas definiciones van enlazadas; la segunda y la primera están directamente relacionadas, se podrían hasta confundir; lo mismo ocurre con la 3 y la 4, y la 5 es la acepción más utilizada actualmente, no en vano parece una consecuencia de las 4 anteriores.

Tomando en cuenta el término, se deduce que el proceso para hacer algo “popular” seguiría a una cultura que desarrolla unos hábitos, unas canciones, unos bailes, una cocina tradicional, unos colores, una vestimenta… pero no significa que esa cultura se vaya a hacer masiva, es decir, que pertenezca a las masas, que vaya a ser conocida en la otra punta del planeta. Es cierto que el inconsciente colectivo está lleno de ideas, símbolos y patrones que todos compartimos de alguna manera, aunque no siempre seamos conscientes de ello, y que en este campo, lo popular esté conectado de alguna manera con ese inconsciente colectivo (beba de él), pero es cuando se vuelve masivo cuando se vuelve consciente para el resto del mundo.

Es esencial saber diferenciar qué es lo popular y qué es lo masivo para poder entender, no solo su pleno significado, sino también cómo se afectan mutuamente y qué relación les une.

El escritor, profesor, antropólogo y crítico cultural argentino, Néstor García Canclini, planteó la relación entre lo popular y lo masivo, exponiendo qué es lo popular y definiéndolo según la posición que adopta frente a lo hegemónico, a lo dominante. Según el profesor3, la cultura masiva contemporánea se forma a partir de los medios electrónicos, y la comunicación masiva no actúa solo como un instrumento de poder, sino también como un espacio donde se generan contradicciones y se articulan diversas culturas. Esas culturas que se articulan en los medios de masas son las que luego se vuelven masivas, pues se comparten, se viralizan.

La masificación no elimina las culturas tradicionales, las populares, sino que, al contrario, muchas veces las expande. Es aquí donde lo masivo y lo popular se entremezclan. Como curiosidad o ejemplo de espacio donde se generan contradicciones, cabe destacar que en los medios masivos residen hasta las subculturas, que normalmente surgen como respuesta ante la uniformidad impuesta por lo masivo (la moda, lo mainstream), y es una contradicción porque también se integran en el sistema; utilizan sus mismos medios de control para expandirse (los medios de masas) y, como respuesta positiva, contribuyen a la diversidad cultural –es contradictorio pero no negativo–.

En definitiva, lo popular ahora sería una forma de actuar en lo masivo y no algo opuesto a ello.

En primer lugar, imagina que estás en las fiestas de tu pueblo, dándolo todo, socializando y bailando al ritmo de su música tradicional. La música y el baile serían lo que llamamos “popular“.

Por otro lado, tu teléfono y todo el contenido al que accedes a través de redes sociales, como videos, memes y demás, sería lo que denominaríamos lo “masivo”, porque una gran cantidad de gente lo consume y lo comparte.

Ahora, si estando en la anteriormente mencionada fiesta, utilizas tu móvil para grabar el baile y subirlo a YouTube, Facebook, Instagram, o cualquier otra red social y se hace viral, es ahí donde se produce la unión entre lo popular y lo masivo, el baile, el móvil (redes sociales), ya que lo primero penetra, a través de medios de comunicación (también podría ser la televisión, la prensa y demás), en la masa y dando como resultado lo masivo, lo viral.

[1] Comenzamos con una expresión cultural local, como un baile, una prenda o una canción que refleje la identidad y las tradiciones de una comunidad específica

[2] Alguien decide capturar esa expresión, ya sea a través de un video, una imagen, o cualquier otro medio, y decide compartirlo. De este modo, lo local se convierte en contenido digital

[3] Para compartirlo se utilizan plataformas de alcance global como YouTube, TikTok, Instagram… Y se comparte de manera pública

[4] Si el contenido resuena con la audiencia global, puede volverse viral (la viralización implica que mucha gente ve, comparte y comenta sobre ese contenido, generando un interés masivo)

[5] En este punto, la expresión cultural local ha trascendido su origen y se ha conectado con una audiencia masiva, es decir, que millones de personas de distintas partes del mundo conocen ese baile tradicional de tu pueblo de 300 personas que decidiste colgar en redes sociales para que lo viera tu madre en Facebook

Una cosa interesante de todo este proceso es la mezcla de popular + popular, es decir, de culturas. Me explico: a medida que el contenido se vuelve masivo, este puede influir en nuevas expresiones culturales tanto locales como mundiales. Esto sería el resultado de la globalización, que permite que se fusionen tendencias y culturas para seguir generando arte y conectando mundos, entremezclándolos y creando, a su vez, otros nuevos, generando un ciclo sin fin. También provoca conflictos, por supuesto, como aquel protagonizado por aquellos que creen que beber de otras fuentes (inspiración) equivale a “copiar”, lo que muchas veces llaman “apropiación cultural”.

De octubre de 2023 a abril del 2024, en València, España, se presenta una exposición titulada “Popular2” y llevada a cabo por el IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno), que busca resaltar cómo ciertos grupos que históricamente podrían haber estado excluidos o marginados, han logrado influir en la imaginación colectiva y en la sociedad. La exposición parece respaldar la idea de que la cultura masiva proviene de las corrientes dominantes, del poder, y busca reconocer la importancia de las contribuciones culturales de aquellos que pueden haber sido históricamente subrepresentados, es decir, marginados por la sociedad, olvidando su importante papel en ella.

Notas

[1] Asale, R.-. (n.d.). popular | Diccionario de la lengua española. «Diccionario De La Lengua Española» – Edición Del Tricentenario. https://dle.rae.es/popular

[2] Ver en: https://ivam.es/es/exposiciones/popular/

[3] Canclini, N. (1987). Ni folklórico ni masivo: ¿qué es lo popular?, Diálogos de la comunicación, ISSN 1813-9248, N.º. 17, 1987 Consultado (fecha de consulta): https://www.infoamerica.org/documentos_pdf/garcia_canclini1.pdf

[4] Ibídem.

Imagen | IA Art

Cita este artículo (APA): Mollà, A. (2023, diciembre 12). ¿Qué es lo popular? Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/12/que-es-lo-popular

Artículo de:

Amparo Mollà García (autora invitada):
Española. Estudió Publicidad y RRPP, especializándose en Creatividad. Se dedica a escribir sobre diversos temas.

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por autores invitados

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