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La música pop en la sociedad del entretenimiento. Parte 2 de 2

Conocida también como música popular, la música pop es un género musical que en nuestros días, utiliza la instrumentación y tecnología para su creación, tratando de conservar la estructura formal: “verso – coro – verso“, siendo ejecutada de un modo sencillo, melódico y pegadizo para acaparar la atención de un público en específico. La expresión “música pop” no era entendida como un género musical con características musicales concretas; como la música de culto: el funky, el folk o incluso el jazz. El pop era, entendido desde los años sesenta, como ese grupo de música para la gente de escasa cultura musical.

Al hablar del pop, es necesario relacionarlo con el concepto de música popular y de cultura popular. De acuerdo con Roy Shuker: “la cultura popular hay que entenderla como un fenómeno social en las sociedades contemporáneas, pero también en términos históricos1. Es decir, existen características particulares en los seres humanos, que se transfieren o añaden y modifican constantemente a los grupos sociales, este es uno de los elementos que pretendía el género pop desde sus inicios; presentar un producto musical (canción y artista) que estuviera orientado comercialmente por la industria, un producto que estuviera al alcance de toda la sociedad.

Esto se logró de manera paulatina y actualmente hoy se consume el producto del género pop en grandes cantidades debido a su difusión, ya que es un género musical que está de moda, es actual en los medios masivos de comunicación como la radio, televisión y el Internet.

En nuestra actualidad se reconoce que en el consumo musical, no se consumen solo objetos, sino también imágenes simbólicas que adquieren un valor social y se ven reflejadas en la vida cotidiana a través de estilos, actitudes y formas de expresión, no se refiere solo a las mercancías, sino también a estilos y formas de vida:

Hoy el consumo —si es que este término tiene un sentido, distinto del que le da la economía vulgar— define precisamente ese estado en el que la mercancía es inmediatamente producida como signo, como valor/signo, y los signos (la cultura) como mercancía2.

Un ejemplo
de sublimación

Las implicaciones sociales de la época del desarrollo del género pop, no menguaron ninguno de los planes del empresario Gordy, el cual estaba convencido de que tenía la fórmula correcta para generar una industria cultural. Esta vez, la estrategia comercial consistía en consolidar nuevamente su proyecto comercial: una separación drástica entre los editores y los sellos musicales.

Logra todo esto dando prioridad a los autores sobre los intérpretes musicales, es decir, la persona que posee los derechos de las letras musicales era la que podía sacar provecho económico de todas las ganancias de la venta de todos los discos. Y a ese respecto, los managers productores delinean sus campos de interacción e influencia. Los primeros resaltan su admiración por las canciones, los compositores y los letristas; mientras que los segundos fijan su atención en los intérpretes y tienen la misión de producir a los artistas. La Motown inaugura los contratos de exclusividad para los artistas, quienes producen canciones en cadena.

Esto marca el inicio de lo que hoy entendemos como las industrias culturales dentro de la industria musical, pero, en específico, este concepto representa más que la venta y comercialización de un producto. El término “Industria Cultural” proviene del alemán Kulturindustrie, término que fue desarrollado por intelectuales de la Escuela de Frankfurt, fundamentalmente Max Horkheimer y Theodor Adorno, con el fin de designar el hacer artístico y cultural bajo la lógica de la producción industrial capitalista, que tiene como fin la ganancia por encima de todo y a la elaboración de productos adaptados para el consumo de las masas. Por lo tanto, la expresión “Industria Cultural” surge en la década de 1940, en el libro “Dialéctica de la ilustración: Fragmentos Filosóficos “, escrito en 1942 y publicado en 1972.

Este concepto, muy osado para su época, permitió el acercamiento cada vez más y más todas las necesidades de la sociedad, ya que, en la Industria Cultural, se fabrican ilusiones extraídas del manantial cultural y artístico y reproducir los intereses de las clases dominantes, es un modo de hacer cultura, a partir de la lógica de la reproducción industrial; se reproduce un arte con el fin de beneficiarse con sus ganancias.

Desde el ejemplo del empresario Gordy, es legible mirar este proceso de estandarización, que se produce también en el universo de la música. Se produce un ritmo o un artista donde esta composición debe estar de acuerdo con el productor, con el empresario y con el dueño de la discográfica. Lo importante es siempre vender muchos discos, no importa mucho la calidad musical.

El empresario Gordy se dio a la tarea de comenzar un proceso de reclutamiento y selección de artistas que fueran totalmente desconocidos para el público, pero que, con el paso del tiempo, se pudieran convertir en grandes estrellas. Y el resultado de este esfuerzo se propició gracias al talento de cantantes de coros góspel, tal es el caso de Diana Ross, nombre que resuena y hace eco dentro de la industria musical de la Motown.

Diana Ross

Diane Ernestine Earle Ross, mejor conocida en el medio artístico como Diana Ross, cantante y actriz que nació en Detroit, Míchigan, el 26 de marzo de 1944. Durante los años 70’s y 80’s se convirtió en la cantante más popular de la era pop. Inició su carrera artística en el año 1959, cuando tenía 15 años. Para ese entonces se unió a sus vecinas Mary Wilson, Florence Ballar y Betty McGlown para conformar el cuarteto local conocido como The Primettes. Las jóvenes actuaban como teloneras de The Primes (más tarde llamados The Temptations).

Posteriormente en 1961 firmaron un contrato con Motown Records, luego el grupo fue relanzado bajo el nombre de The Supremes. Entre 1964 y 1967, diez de sus sencillos alcanzaron el puesto n.º 1 del Billboard Hot 100. Gracias a su talento logró posicionarse como la líder de The Supremes. En su transitar por esta agrupación, la artista consiguió posicionar doce grandes éxitos en los Estados Unidos, entre los que destacan “Where Did Our Love Go”“Baby Love” y “You Can’t Hurry Love3.

Cabe destacar que Diana Ross es uno de los más claros ejemplos del éxito que logró en su momento Berry Gordy dentro de su industria musical. Se basó en una estrategia de marketing, la cual es el modelo que actualmente se maneja en las grandes empresas de medios masivos, donde se trata de hacer una música controlada por los negros para los blancos; se satisfacen necesidades en el público de forma inconsciente, presentando un producto que se fabrica para el objetivo principal: entretener.

MTV y la música pop
en la industria de la cultura

Sin separarnos de la industria cultural, existe otro gran empresario de nombre Brian Graden, presidente de MTV, el cual, según el texto “La Música Pop en español: Industria Artificial y de Entretenimiento. Orígenes del Fenómeno y su Reproducción Masiva”, se menciona que el entretenimiento da placer a la gente, hace que a los jóvenes les guste lo que la cadena musical y televisiva ha creado para ellos4.

Sin duda, el empresario reconoció que al inicio le costó trabajo encontrar un modelo de marketing para su gran cadena de promoción, puesto que, al principio, se negaba a promocionar la música negra. Ya que, según la cadena, este tipo de música no contaba con los elementos suficientes para presentarse como un éxito reconocido para las masas populares.

MTV inició como industria cultural, al presentar sus grandes productos, la transmisión de videoclips por televisión, con la cual ascendió al éxito. Sin esperar tanto de esta empresa, TV (Music Television) se fundó el 1 de agosto de 1981.  Y “Ladies and gentlemen, rock and roll”, fueron las primeras palabras que se escucharon en la gran cadena, a partir de entonces, MTV tuvo la idea de seguir perfeccionando su estrategia como empresa cultural.

Actualmente, su audiencia ha descendido drásticamente, esto debido a la aparición de un gran rival de la industria del entretenimiento, la plataforma de YouTube. Esto ha servido para que esta cadena se regenere dentro de una competencia comercial y ofrezca un producto renovado a toda la sociedad de consumo. Y su estrategia a implementar ha sido poner énfasis en los jóvenes de 15 a 34 años, con el fin de dirigir en específico a ellos su producto, presentando formatos interactivos.

MTV, como fenómeno cultural dentro de la música pop, marcó un cambio en la forma de presentar los productos de la industria musical, donde la producción mercantilista de estos productos significó un momento sobresaliente para las grandes empresas de medios masivos, las cuales buscaban nuevos conceptos que ofrecer al público que gustaba de escuchar música de manera diferente para así, dejarse llevar por el ritmo y la armonía de lo que ellos consideraban dentro de su sociedad como popular. Nada volvió a ser igual, MTV cambio a la sociedad de su momento al crear un concepto tan novedoso y atractivo al alcance de todos.

México y el género pop

México ha sido un país, al cual le ha llegado toda clase de productos por la influencia cultural que se comparte con la sociedad americana. La llegada de la música pop a México implicó grandes transformaciones, una de ellas fue el establecimiento de una nueva industria del entretenimiento masivo, donde la fabricación de artistas o “estrellas” fue la principal tarea a la que se dedicaron las distintas industrias musicales que buscaban nuevos talentos para ofrecer al público juvenil.

Otra gran característica de este fenómeno se puede vislumbrar gracias a la apertura del idioma; la música pop en español es y será un producto de las industrias del entretenimiento, visto como un estilo musical que remite a la vida urbana. Dirigiendo de manera muy estrecha la interacción de las prácticas musicales de los sujetos, en espacios y tiempos específicos de la vida cotidiana, donde el fenómeno musical se desarrolla y cobra relevancia como mecanismo de cohesión social. Es decir, se hace presente lo cotidiano, lo común a todos y nos identifica.

No se debe olvidar que el objetivo principal de la industria del entretenimiento es generar satisfacción al público al cual se le dirige o presenta algún producto en específico, ya que sus necesidades pueden ser clasificadas, para que así el producto que se crea muestre un alto rango de diversión. Lo importante es que a todos se les ofrezca algo, bueno o malo, de modo que nadie pueda escapar del sistema y cada individuo reaccione de manera espontánea y elija aquel producto con el cual se siente identificado, tomando en cuenta la categoría a la que pertenece. Y sin pasar por alto que todos estos productos o mercancías producidas en serie siempre obedecerán a una lógica de consumo que deberá responder a las demandas de la población en específico.

Notas

[1] Shuker, R. (2001), Understanding Popular Music, Routledge, Nueva York.

[2] Baudrillard, J. (1974), Crítica de la economía política del signo, Siglo XXI, México.

[3] Biografía de Diana Ross. Buena Música. https://www.buenamusica.com/diana-ross/biografia

[4] León, R. (2013). La Música Pop en Español: Industria Artificial y de Entretenimiento. Orígenes del Fenómeno y su Reproducción Masiva. Multidisciplina, (14). Recuperado a partir de https://www.revistas.unam.mx/index.php/multidisciplina/article/view/43629

Bibliografía

Martínez, D. (2010). Identidad, juventud y música pop. TRAMAS. Subjetividad Y Procesos Sociales, (31), 169-184. Recuperado a partir de https://tramas.xoc.uam.mx/index.php/tramas/article/view/534

Cita este artículo (APA): Amezcua, P. (2024, 16 de enero). La música pop en la sociedad del entretenimiento. Parte 2 de 2 Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2024/01/la-musica-pop-en-el-entretenimiento

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por Paulina Amezcua

Licenciada en filosofía, Maestra MADEMS. Especialista en historia del arte por la UNAM.

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