Desde sus inicios, el Blues clásico femenino ha sido un espacio en el que confluyen la raza, las clases sociales y el género, temas con disonancia que manifiestan las distintas formas de violencia física, psíquica o cultural, donde la voz de la mujer a través de un repertorio musical produce una serie de significados enalteciendo su propio discurso de protesta y libertad.

Relaciones de poder

Sabemos que la mayor parte de la historia que hace referencia a la mujer ha sido escrita por hombres, pese a ello, muchas mujeres se han levantado para romper con esa relación de poder para enaltecer de manera reiterada la figura femenina. Tal es el caso de H. Carby, y otras especialistas que han reivindicado el estudio del Blues clásico para volver a darle vida a la voz oprimida de la mujer afroamericana de la clase trabajadora.

Esto se ha logrado gracias a conceptos recuperados de las letras de las canciones del Blues clásico femenino que muestran a este género como un movimiento musical y cultural que funcionó, también, como una herramienta de participación política y social en la década de los veinte.

El desamor, explotación laboral, la falta de derechos y más, son algunos de los temas que aparecen en las letras del Blues clásico, el cual celebra la diversidad de identidades femeninas, por ello, H. Carby menciona en su trabajo que las intérpretes hallaban en la música un espacio privilegiado para manifestar su rechazo ante las injusticias que, de otra forma, no hubieran podido exteriorizar por falta de voz y medios1.

La mujer
en el mundo de la música

Desde la cultura popular del cine, “Some Like it Hot” es una película que narra la vida de dos músicos que se disfrazan de mujeres para escapar de la mafia. En su desarrollo, la película nos muestra un grupo de músicos de jazz femenino. Este detalle es muy significativo, ya que nos invita a reflexionar sobre los problemas de género, identidad y raza que las mujeres han enfrentado en diferentes épocas.

Sin duda, los años veinte fueron una época revolucionaria en el ámbito musical debido a la invención del disco. Esta innovación abrió las puertas para que las mujeres pudieran grabar su talento como vocalistas en el género del Blues. Además, empezaba el reconocimiento de pianistas como Dolly Adams y Emma Barreti, quienes brillaron en la escena musical de Nueva Orleans. Esta apertura en la industria permitió que talentos ocultos tuvieran la oportunidad de ser reconocidos y valorados2.

Al mismo tiempo, escaseaban mujeres expertas en instrumentos como los trombones, trompetas, saxos o la batería y aquellas que intentaban incursionar en el ámbito musical dominado por los grandes músicos en las tradicionales big bands, u orquestas de jazz; como se muestra en la película, se veían relegadas en plazas de orquestas exclusivamente femeninas y no mixtas3.

Y más tarde, bajo los estragos de la Segunda Guerra Mundial, las mujeres se encontraron nuevamente con las mismas limitaciones en el ámbito musical, donde su papel se reducía a tocar el piano o ser vocalistas en los clubes nocturnos.

Las primeras nacieron negras

Uno de los grandes ejemplos que se presenta frente a la crítica feminista de H. Corby es, sin duda, la historia de Bessie Smith (1895-1937) quién fuera cantante de Blues clásico, considerada como “The Empress of the Blues“. Grabó más de 160 éxitos durante los años veinte y aunque sus canciones trataban temas de tristeza, sus interpretaciones solían ser con humor y un aliento de esperanza, logrando así cimentar un repertorio musical que sirvió para forjar una conciencia feminista y social, demostrando cómo la protesta puede expresarse de manera oral4.

Gracias a esta apertura, un grupo vasto de cantantes se erigieron en símbolos para otras mujeres afroamericanas por alzar su voz en contra de injusticias sociales y romper con los límites de las convenciones de su cultura, empleando un lenguaje metafórico cargado de simbolismo en sus letras5.

Protesta y libertad

Para Bessie Smith, el mundo artístico se inició cuando ella solo tenía catorce años cantando en algunos espectáculos de vaudeville y tent acts (espectáculos itinerantes). Lamentablemente, durante ese tiempo, Smith sufrió explotación laboral y racismo.

Sin embargo, a medida que pasó el tiempo, se convirtió en la artista de color más exitosa en términos de ventas discográficas, éxito que le permitió un lugar importante en la industria, además de impulsar el agrado para que las compañías musicales reconocieran al Blues como una forma de arte legítimo.

Como mujer, Smith declaraba en sus composiciones su filosofía libertadora. Un ejemplo lo encontramos analizando el discurso expresado en: “Tain’t Nobody’s Bizness If I Do” (1923), un clásico que intenta defender el libre albedrío de la mujer en una época en que estaba sometida a las imposiciones morales dentro y fuera de la comunidad afroamericana; otro ejemplo similar es: “Young Woman’s Blues” (1926), donde habla sobre sus decisiones de ser independiente afirmando que no contraerá matrimonio y que seguirá recorriendo el mundo:

No hay tiempo para casarse, no hay tiempo para establecerse / Soy una mujer joven y aún no he terminado de correr por ahí / Algunas personas me llaman vagabunda, otras me llaman holgazán / Nadie sabe mi nombre, nadie sabe lo que he hecho6.

Otro eje que se encuentra en Smith es la protesta social, haciendo referencia a la posibilidad de expresar libremente. Este ejemplo lo encontramos en: “Poor Man’s Blues” (1928), una de las primeras canciones que protagoniza la protesta por razón de clase en la música afroamericana:

El hombre pobre luchó todas las batallas, el hombre pobre volvería a luchar hoy / Haría cualquier cosa que le pidas en nombre de los Estados Unidos. / Ahora que la guerra ha terminado, el hombre pobre debe vivir igual que tú / Si no fuera por el hombre pobre, señor hombre rico, ¿qué harías?7

Los significados que producen las cantantes

Mujeres como Smith utilizaron el Blues como una forma de testimonio personal y colectivo, proponiendo una interacción entre las cantantes y el público defendiendo a las mujeres de color en relación con su lugar en la sociedad como mujeres pobres, madres y ex-esclavas que también, cuestionaban la violencia machista.

En este caso, la acción de cantar Blues en primera persona ha producido un medio de resistencia para presentar las voces de mujeres oprimidas e invisibilizadas por las narrativas hegemónicas excluyentes y el análisis feminista del Blues clásico ha permitido seguir levantando la lucha de la voz silenciada de las mujeres para que estas encuentren un discurso que represente el espacio de libertad y emancipación.

Estamos enraizadas en el lenguaje, casadas, nuestro ser son las palabras. El lenguaje es
también un lugar de combate. El combate de los oprimidos respecto al lenguaje para
recuperarnos a nosotras mismas –para escribir, reconciliar, renovar. Nuestras palabras no carecen de importancia. Son un acto –de resistencia. El lenguaje es también un lugar de combate.

Notas

[1] El blues femenino: intersección de raza, clase y género como forma de resistencia María Rocío Cobo Piñero, Universidad de Sevilla – UFES. p.2

[2] Farrell, Mary (2003).Las Mujeres, a Ritmo De Jazz. Dossiers Feministes, n.º 7, p. 35.

[3] Ibídem, p. 34.

[4] El blues femenino: intersección de raza, clase y género como forma de resistencia María Rocío Cobo Piñero, Universidad de Sevilla – UFES. p.3

[5] Ibídem, p.4

[6] El blues femenino: intersección de raza, clase y género como manera de resistencia, María Rocío Cobo Piñero, Universidad de Sevilla – UFES. p. 5. Trad. propia: “No time to marry, no time to settle down / I’m a young woman and ain’t done runin’ round/ Some people call me a hobo, some call me a bum / Nobody knows my name, nobody knows what I’ve done.”

[7] Ibídem. Trad. propia: “Poor man fought all the battles, poor man would fight again today / He would do anything you ask in the name of the USA. / Now the war is over, poor man must live the same as you/ If it wasn’t for the poor man, mister rich man, what would you do?

Bibliografía

Busquier, L., & Massó, M. (s/f). El Blues Clásico Femenino y la emancipación de las mujeres de color en Estados Unidos (1920′-1930′). Aesthethika.org. Recuperado en https://www.aesthethika.org/IMG/pdf/31-41_busquier_masso_el_blues_clasico_femenino.pdf

Imagen | Wikipedia

Cita este artículo (APA): Amezcua, P. (2024, 08 de marzo). Bessie Smith: protesta y libertad. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2024/03/bessie-smith-biografia

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por Paulina Amezcua

Licenciada en filosofía, Maestra MADEMS. Especialista en historia del arte por la UNAM.

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