El presente texto lo puedes encontrar en inglés en el blog de la American Philosophical Association, con quienes tenemos una alianza de colaboración. Este artículo en particular forma parte de una dinámica especial que hicimos por el 8M 2024.

Si el lector busca una voz fuerte y singular en la literatura latinoamericana que haya atravesado el tiempo y siga en actividad hoy en día, es muy probable que encuentre a Cristina Peri Rossi. Nacida en 1941 en Montevideo (Uruguay), Peri Rossi enseñó literatura y escribió sus primeros libros en los años 60, recibiendo algunos de los premios más importantes de Uruguay. Militó activamente en la coalición de izquierda Frente Amplio cuando tuvo que abandonar el país antes del golpe militar de 1973, estableciéndose en 1972 en España. La dictadura cívico-militar le denegó el pasaporte y obtuvo la ciudadanía española (recuperó la ciudadanía uruguaya en 1985 al terminar la dictadura). Actualmente, reside en Barcelona, donde sigue publicando libros y colaborando con periódicos. Fue galardonada con el Premio Cervantes en 2021, el más prestigioso de las letras españolas.

Con la ayuda de Julio Cortázar, en 1974 emigró un tiempo a París, donde compartieron una amistad cómplice tintada de amor. El exilio de Cortázar al irse de Argentina y el de Peri Rossi al huir de Uruguay los unía en un mismo estímulo creador, afectivo, y cultural, que se refleja en una serie de poemas que Cortázar le dedicó («Cinco poemas para Cris, «Otros cinco poemas para Cris», y «Cinco últimos poemas para Cris»): «Tienes a ratos / la cara del exilio / ese que busca voz en tus poemas1». Peri Rossi publicó un libro en 2014 recordando su relación, 40 años después de su estancia en París y 30 años después de la muerte de Cortázar.

La obra de Perri Rossi, en prosa y en poesía, es la de una mujer en busca del lenguaje, de la identidad, del cuerpo femenino, y del lugar, cuestionando siempre el orden simbólico y las estructuras de poder. El lenguaje es primero en el intento de recuperar la sensación de su descubrimiento en la infancia, «una dimensión maravillosa que los adultos hemos perdido2». En los cuentos de La rebelión de los niños, los niños representan la resistencia al orden establecido por los adultos:

El niño pequeño —recuerdo a mi hermano— comienza inventando símbolos, hasta que los opresores lo obligan a aceptar un lenguaje ya confeccionado3;

y,

Como todo oprimido, debió aceptar el lenguaje de los vencedores4.

El padre representa el lugar del poder en el núcleo familiar tradicional regido por el orden patriarcal y asociado a un régimen autoritario paternalista como estructuras interrelacionadas5 que los niños desestabilizan mediante la subversión del lenguaje como vehículo de la opresión. Sin embargo, Peri Rossi no busca en su poesía inventar un lenguaje, sino reapropiarse de él, como lo muestra el poema «Condición de mujer»:

¿Iba a ser la elocuencia / atributo de los hombres? / Hablo la lengua de los conquistadores, / es verdad, / aunque digo lo opuesto de lo que ellos dicen6.

La búsqueda de la identidad se remonta a la infancia en el poema «Contra la identidad»:

La pregunta que me atormentaba a los seis años / ¿por qué soy yo y no cualquier otro u otra? / sigue sin respuesta / muchos años después7.

La respuesta abre camino a través de la deconstrucción de los estereotipos literarios, políticos, sexuales, familiares, y de género; el cuestionamiento del lenguaje heredado del patriarcado desemboca en una interrogación sobre los mandatos de género:

Poderosa ley gramatical / obliga a pluralizar en masculino / allí donde el género femenino predomina /, pero no es el único absoluto / Contra este despotismo / sentimiento primario de justicia / justifica si yo, al escribir, / especifico: lector, / lectora8.

En el surco del adagio rimbaldiano «yo es otro», Peri Rossi reivindica en Fantasías eróticas —refiriéndose a una pareja lesbiana en la que una de ellas va vestida de hombre— el derecho de la «ficción de ser otro, de elegir el sexo como se elige el color del vestido9» afirmando por ende «El triunfo del arte sobre la naturaleza, de la imaginación sobre la realidad10La frontera tradicional entre lo masculino y lo femenino queda difuminada:

Si eres capaz de distinguir los cuerpos, verás que nos dividimos en hombres y mujeres, aunque esa distinción no revista ninguna importancia, porque tanto unos como otros morimos, sin excepción, y ese es el acontecimiento más importante de nuestras vidas11.

Por tanto, su estética poética responde a la pregunta que se hace el yo poético sobre su identidad, dirigiéndose hacia lo simbólico:

Hay gente que espera que la palabra / del poeta la nombre, / deje constancia de su identidad. / No saben que el poeta no habla de los seres, / sino de símbolos12.

Su primer libro de poemas, Evohé (1971), fue censurado y prohibido. Se convirtió en una obra emblemática de una generación, donde explora el amor lésbico conjugando lo profano y lo sagrado, como en el poema «Viacrucis»:

Cuanto entro / y estás poco iluminada / como una iglesia en penumbra / Me das un cirio para que lo encienda / en la nave central13.

La búsqueda de la identidad se lleva igualmente a cabo mediante una puesta en escena del eros lesbiano14 donde, tanto en su narrativa como en su poesía, la mujer es la materialización del deseo. Un homoerotismo que reviste la forma, según Ana Corbarán, de una «dialéctica del deseo y del placer como práctica de resistencia subversiva contra la tradición patriarcal15». En su libro de ensayos Fantasías eróticas, Peri Rossi desarrolla una reflexión sobre la homosexualidad como transgresión de la norma social, considerándola «una búsqueda y hallazgo de objeto erótico singular16», añadiendo que «el objeto de deseo homosexual es tan subjetivo, tan erótico, que transgrede la norma17». El deseo se origina en la fantasía y la imaginación, es una búsqueda que necesita dejar de lado al cuestionamiento sobre la identidad sexual considerada como un obstáculo al anhelo. «La ambición de un sexo es neurótica18» proclama un personaje de La nave de los locos que se pregunta por qué nos pasamos la vida entera «procurando convencer a los demás y a nosotros mismos de que poseemos un sexo, con identidad propia19», cuando en realidad «el ser, dice Peri Rossi, se revela más en lo que desea ser que en lo que es20». Es el rechazo de la identidad de género asignada por la sociedad y la preferencia por la identidad adquirida, haciendo así de la sexualidad una libre elección y no la imposición del sexo biológico21.

Por último, el exilio infunde en la obra de Peri Rossi y evoca el lamento de un personaje exiliado de la luna en La nave de los locos: «¡Qué duro es el exilio, amigo mío! ¡Cuánto se sufre!22» En palabras de Margarita Saona, el exilio es en la novela como:

Un viaje sin rumbo de los marginales, los indeseables, los individuos que no se ajustan al modelo general de la sociedad23.

No es solo un desarraigo geográfico y territorial, sino también un exilio interior dentro de la búsqueda del lugar de origen, sin poderlo nunca encontrar, eternamente a la deriva, en una nave. En su poesía, Peri Rossi expone la llaga abierta de su exilio íntimo. En Estado de exilio se hace eco el dolor del cuerpo expatriado y amputado:

Tengo un dolor aquí, / del lado de la patria24

Partir / es siempre partirse en dos25.

En el prólogo, vincula el dolor del exiliado con una identidad amputada de su procedencia: «el exilio cuestiona, en primer lugar, la identidad, ya que desvincula de los orígenes26» y que le genera un malestar existencial que la persigue y con el cual tiene que aprender a vivir:

Por equipaje / una meta llena de papeles / y de angustias / los papeles / para escribir / la angustia / para vivir con ella / compañera amiga27.

Su condición de extranjera («Soy la extranjera, / la de paso28») circunscribe su visión del mundo que la rodea: «extraño extranjero qué más el árbol / solo miro diferente29». El exilio impide el arraigue de una sola identidad, permitiendo así la expresión de una pluralidad de voces («en el arte la realidad adquiere su más preciosa condición: la ambigüedad, la pluralidad30»), lo que Antonia Valera describe en estos términos:

En la escritura de Peri Rossi no hablamos de una identidad única, fija, inmutable o permanente, sino de varias identidades que confluyen en el mismo sujeto poético31.

El boom femenino de la literatura latinoamericana de los años 80 tuvo lugar después de que el movimiento del boom de los años 60 y 70 hubiera sido monopolizado por hombres, siendo siempre mencionados los mismos cuatro (Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa) aunque la producción literaria hecha por mujeres haya sido ya de alta calidad en esos años. El boom constituyó un núcleo masculino cuyo funcionamiento implícito resume el escrito peruano Iván Thays: «el boom fue siempre un club donde no se admitían mujeres32» elaborando mismamente un «canon absolutamente masculino por más que sus autores no desprecien necesariamente a las escritoras33» (excepto que García Márquez dijo a María Pilar Donoso, según cuenta ella, que «detestaba a las mujeres intelectuales34»). Un ejemplo, entre muchos otros, del fenómeno de invisibilización de las mujeres artistas, aquí en la literatura, que desde hace solo unos años se va destapando, sacando a la luz escritoras latinoamericanas como Blanca Varela, Elena Garro, Alejandra Pizarnik, Elena Poniatowska, Rosario Castellanos, Clarice Linspector, o Marvel Moreno.

Entre ellas, la voz de Perri Rossi sigue oyéndose y en busca.

Notas

[1] Cortázar, J. Salvo el crepúsculo, Alfaguara, Madrid, 1984, p. 93.

[2] Deredita, J. «Desde la diáspora: con Cristina Peri Rossi», Texto Crítico, Centro de Investigaciones Lingüístico-Literarias, Universidad Veracruzana, enero-abril 1978, n.º 9, p. 131-142, p. 141.

[3] Peri, C. La rebelión de los niños, Seix Barral, Barcelona, 1988, p. 110.

[4] Ibídem, p. 111.

[5] Leer Cynthia Schmidt-Cruz: The Children’s Revolt against Structures of Repression in Cristina Peri Rossi’s La rebelión de los niños [The Rebellion of the Children], College Literature, The Johns Hopkins University Press, vol. 25, n.º 3, 1998, p. 145-162.

[6] Peri, C. Otra vez Eros, Lumen, Barcelona, 1994, p. 10-11.

[7] Peri, C. «Contra la identidad», Estrategias del deseo, Lumen, Barcelona, 2004, p. 22.

[8] Rossi, C. «Género», Inmovilidad de los barcos, Bassarai, Vitoria-Gasteiz, 1997, p. 12.

[9] Rossi, C. Fantasías eróticas, Temas de hoy, Madrid, 1991, p. 18.

[10] Ibídem.

[11] Rossi, C. «El ángel caído», una pasión prohibida, Seix Barral, Barcelona, 1986, p. 14.

[12] Rossi, C. «Poética», Babel bárbara, Lumen, Barcelona, 1991, p. 42.

[13] Rossi, C. Poesía completa, Visor Libros, Madrid, 2021, p. 59.

[14] Leer Amy Kaminsky: «Cristina Peri Rossi and the Question of Lesbian Presence», en Reading the Body Politic: Feminist Criticism and Latin American Women Writers, University of Minnesota Press, Minneapolis, 1993.

[15] Corbarán, A. «Cuestionando la tradición patriarcal: la narrativa breve de Cristina Peri Rossi», Chasqui, vol. 37, n.º 2, 2008, p. 3-14, p. 3-4.

[16] Rossi, C. Fantasías eróticas, op. cit., p. 52.

[17] Ibídem.

[18] Rossi, C. La nave de los locos, Seix Barral, Barcelona, 1984, p. 129.

[19] Ibídem.

[20] Rossi, C. Fantasías eróticas, op. cit., p. 18.

[21] Leer Carmen Domínguez: «Lesbianismo e identidad sexual en la obra poética de Cristina Peri Rossi», Journal of Iberian and Latin American Studies, vol. 6, n° 2, 2000.

[22] Peri Rossi, La nave de los locos, op. cit., p. 106.

[23] Saona, M. «La búsqueda de la identidad en La nave de los locos de Cristina Peri Rossi», Romance Review, vol. 6, n°1, 1996, p. 149-157, p. 149.

[24] Rossi, C. I, Estado de exilio, Visor Libros, Madrid, 2003, p. 17.

[25] Ibídem, p. 59.

[26] Ibídem, p. 7.

[27] Ibídem, p. 58-59.

[28] Ibídem, p. 74.

[29] Ibídem, p. 29.

[30] Rossi, C. Fantasías eróticas, op. cit., p. 44.

[31] Valera, A. «El exilio en la poesía de Cristina Peri Rossi desde un enfoque de género», El Genio Maligno, n.º 22, marzo de 2018, p. 47.

[32] Thays, I. «Las mujeres del Boom», Vano Oficio, El País, 18 de abril 2012, https://blogs.elpais.com/vano-oficio/2012/04/las-mujeres-del-boom.html.

[33] Ibídem.

[34] Donoso, M. «El Boom doméstico», en Historia personal del Boom, José Donoso, Andrés Bello, Santiago de Chile, p. 102-152, p. 122.

Imagen | Wikipedia

Artículo de:

Diego Durazzo (traductor del blog de la APA y de Filosofía en la Red):
Estudiante de filosofía en la universidad París 1 Panthéon-Sorbonne, especializado en filosofía de la ciencia. Tiene un grado de letras modernas en la universidad Bordeaux Montaigne.

Cita este artículo (APA): Durazzo, D. (2024, 08 de marzo). La voz de Cristina Peri Rossi. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2024/03/cristina-peri-rossi-biografia

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