fbpx

El estado de naturaleza como origen de la Libertad Política. Parte 2 de 2

Los movimientos políticos son manifestaciones colectivas que buscan promover reformas y cambios en aras de una plena libertad política, justicia y equidad. Desde las luchas por la independencia de las colonias, manifestaciones contra las dictaduras y gobiernos totalitarios, huelgas por el sufragio femenino, protestas contra la discriminación, creación de leyes inclusivas, etc., los movimientos políticos han sido medios históricos que han dejado tantos legados perdurables de los que muchos tienen el privilegio de gozar hoy en día.

La movilización masiva radica su importancia justamente para desafiar y cuestionar las estructuras sociales y de poder establecidas. Los movimientos políticos actúan en contrapeso de la opresión y abuso gubernamental, exigiendo la rendición de cuentas, la transparencia y la participación ciudadana en la toma de decisiones, pues al elevar y darle importancia a la voz de las minorías, de los que sus derechos son violados y de los que tienen necesidades drásticas, se contribuye a la búsqueda de una construcción de sociedades más justas y democráticas.

Por ende, los movimientos políticos, impulsados por criterios de justicia y visiones colectivas, se convierten en medios en los que, a través de ellos, parte de la sociedad gobernada reclama y exige las preservaciones y el respeto de sus derechos y libertades, reflejando un dinamismo de equilibrio entre el poder del gobierno y los derechos individuales, relacionándose de esta manera los movimientos políticos con la libertad política.

Movimientos políticos
en la defensa de la Libertad Política

Esta relación de los movimientos políticos y la libertad política es compleja y puede variar según el contexto histórico, político y cultural en el que se desarrollen. Como se menciona anteriormente, los movimientos políticos surgen en respuesta de la búsqueda de un cambio social y la corrección de injusticias. Así, pueden ejercer presión en las políticas percibidas como no justas y no equitativas, desafiando las normas y promoviendo la libertad política al exponer y protestar contra la opresión y la represión gubernamental, y de esta manera se fomenta una mayor apertura y democratización.

Sin embargo, en algunos casos, los movimientos políticos representan desafíos de estabilidad y orden público provocando respuestas negativas por parte del gobierno. Estas respuestas incluyen detenciones arbitrarias, violencia estatal y limitaciones a la libertad de expresión que se justifican en “nombre de la seguridad y estabilidad”. Lo que es incoherente considerando que estas acciones tienen el efecto de limitar la libertad política a aquellos que luchan por el cambio.

Movimientos políticos como amenaza
del status quo gubernamental

Asimismo, en la interacción entre ambos elementos, emergen preguntas y cuestionamientos sobre el status quo y las libertades del gobierno, lo que genera claramente un mal visto de parte del gobierno hacia los movimientos políticos, ya que no les es conveniente perder un poco de su legitimidad; pues como sabemos, su finalidad primordial es el mantenimiento y la estabilidad del poder que han erigido, y estos movimientos, en su esencia, piden reformas que podrían alterar la manera en la que se encuentra su poder e intentar requerir de políticas y medidas que pueden perjudicar los intereses del gobierno, y de este modo estos amenazan su poder y también su imagen.

Antonio Gramsci, argumentaba que los movimientos políticos y la resistencia podían ser vistos como un tipo de “contrahegemonía” que desafiaba el dominio de las élites creando la posibilidad de un cambio sustancial en la sociedad. Él refería la contrahegemonía a la resistencia y los grupos subalternos desfavorecidos de la hegemonía establecida por la clase dominante, y veía a este factor como el proceso en el que las clases subalternas trabajan para cambiar la conciencia colectiva en lugar de aceptar de manera pasiva la ideología dominante1.                                                                                                                              

Desde este punto de vista, los movimientos políticos pueden amenazar a este status quo, debido a su potencial para ser camino de nuevas formas de administración, estructura y participación política, sugiriendo otras alternativas culturales y políticas para la lucha contra la cohesión y lograr una transformación social en la que se recuperen los valores y derechos que le corresponden a las personas. 

En este aspecto, traigamos de vuelta el planteamiento de John Locke: “Si el gobierno no cumple, las personas tienen derecho a revelarse contra él2. Ya sabiendo que para el gobierno no es ventajoso suscitar la libertad política porque no quiere ser cuestionado, expuesto y movible, se presentan los movimientos políticos los cuales siempre han sido polémicos por su capacidad de movilizar a la sociedad civil, convocando manifestaciones, huelgas, protestas y otros tipos de acción colectiva, ya que estos actos tienen el talento de generar conciencia pública en torno a los problemas que se desean atracar. Por ejemplo: cuando un gobernante no responde adecuada o prudentemente, o simplemente no responde a las preocupaciones de los individuos, los movimientos políticos aumentan la presión sobre el gobierno para abordar sus demandas, y esto causa, como sabemos, poner en tela de juicio la eficacia del gobierno y sus políticas, y perder su legitimidad.

Movimientos políticos
como agentes de Revolución  

Una de las principales críticas que los movimientos políticos han recibido es que, por sus facultades de renegación, se convierten a veces en agentes con aspiraciones de revolución, y estas no son cambios pasivos, si no más bien, combativos.

Sin embargo, esto no debe ser interpretado o señalado como una condena absoluta, pues no significa que la esencia de los movimientos políticos sea la provocación de tumultos, si no que, al ser catalizadores de cambios sociales necesarios, en algunas circunstancias, la urgencia de abordar problemas sistémicos requiere de acciones más energéticas.

En este contexto, es pertinente recordar la célebre frase de Simón Bolívar: “Las revoluciones son el único medio de conseguir reformas fundamentales3”, pues históricamente muy pocas veces se han cedido respuestas positivas a exigencias pidiéndolas amablemente, lo que hace que una de las caracterizadas movilizaciones de los movimientos políticos sea el disturbio, provocando de vez en cuando una revolución. Pero claro, cuando se llegan a estas situaciones, es porque han sido necesarias, visto que al sistema no le gusta el ruido, es lo que hace falta cuando las voces no son escuchadas. Y al igual que los gobernantes defienden sus acciones con palabras como “debo” y “tengo que” para hacer cosas atroces, puede que las manifestaciones estimuladas por los movimientos políticos también puedan excusarse con el argumento el fin justifica los medios, porque después de todo, el gobierno dejó de tener como prioridad el cuidado de los derechos de los demás, pero los movimientos políticos no tienen otra razón de ser más que luchar por ellos.

Recordemos el siglo XVIII en Inglaterra, donde las mujeres británicas no tenían derecho a ejercer el sufragio (como en la mayor parte de países del mundo en esos tiempos), por lo que surgió en 1860 un movimiento llamado “Sufragismo” de reivindicación del derecho de las mujeres británicas a ejercer el voto.

Las opiniones de estas feministas fueron escuchadas durante décadas, sin embargo, nunca eran validadas, por lo que sus opciones comenzaron a ser desde 1904, las huelgas de hambre, provocación de incendios, destrucción de monumentos, e incluso encadenarse frente al palacio de Buckingham como forma de protesta.

Llamaban a estas mujeres salvajes y sin educación, accionando como un individuo en el estado de naturaleza descrito por Thomas Hobbes. Más cabe decir que lo interesante de la manera en la que las describían es que pareciera que estas mujeres actuaban así porque al no poder votar no tenían a quien cederle sus derechos “naturales” para ser “controlados” y “protegidos”, y, por tanto, no podían gozar tampoco de libertad política.                    

No obstante, en el año 1918 lograron lo propuesto; y esto gracias a la resistencia y a una revolución social provocada por el ruido y la alteración de las normas sociales, la cual inspiró posteriormente al surgimiento y fortalecimiento de otros movimientos de mujeres de distintos países para luchar contra la opresión y hacer cumplir los derechos que les pertenecen.

Sintetizando, los movimientos políticos has generado revoluciones como respuesta a profundas injusticias y desigualdades arraigadas en la sociedad que han sido ignoradas y que pretenden seguir así. Y aunque es uno de los señalamientos más debatibles que se les hacen, la historia ha demostrado que muchos avances valiosos en derechos humanos, igualdad y justicia han sido impulsados por movimientos revolucionarios valientes.

Notas

[1] Gramsci, 1929-1937.

[2] Locke, 1689.

[3] Bolívar, 1815.

Imagen | Unsplash

Artículo de:

Soad Zelaya (autora invitada):
Estudiante de filosofía de la UNAH. De Honduras, CA. Le gusta escribir, y también involucrarse en movimientos sociales y temas de ayuda para la sociedad.

Cita este artículo (APA): Zelaya, S. (2024, 31 de marzo). El estado de naturaleza como origen de la Libertad Política. Parte 2 de 2. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2024/03/movimientos-politicos-y-las-revoluciones

¡Apóyanos a seguir llevando la filosofía a la red!

La manera más fácil e importante: seguirnos en redes sociales, pero sobre todo: leer y compartir nuestro contenido. Recuerda: filosofiaenlared.com publica artículos inéditos todos los días.

Pero además, puedes hacerlo mediante…

Στοά:el newsletter de Filosofía en la Red. Aunque es de distribución gratuita, contamos con una pequeña sección de suscriptores de pago que tienen acceso anticipado a algunos de nuestros contenidos, entre otras cosas. Tu aporte nos fortalece enormemente.

Así mismo, puedes adquirir nuestras publicaciones en físico por medio de Amazon (Revistas y Anuarios, con distribución internacional) o, si vives en Norteamérica, tenemos playeras de Filosofía en la Red.

O si lo prefieres, puedes hacer una donación por la cantidad que prefieras. Tu apoyo económico nos ayuda enormemente a seguir con la labor.

¡Gracias por estar y formar parte de la comunidad Filosofía en la Red!

#Corrupción, #filosofía, #Hobbes, #invitados, #Libertad, #libertad política, #Locke, #política

por autores invitados

¿Te gustaría escribir para nosotros? Puedes hacerlo enviando textos de forma esporádica o unirte a nuestro equipo permanente de autores. Para más información, envíanos un mail: contacto[at]filosofiaenlared.com

error: Content is protected !!