La hermenéutica en la esfera de la estética: una mirada a la propuesta de Hans-Georg Gadamer

¿Cuál es la relación entre la hermenéutica y la estética? Esta es la pregunta con la que quiero comenzar a desarrollar este texto, pues en ella se esconde un sentido de co-pertenencia que merece ser develado a la luz de la propuesta que pretende llevar a cabo Hans-Georg Gadamer (1900-2002) con su hermenéutica filosófica. Así, en ese sentido, debemos remitirnos en un primer instante a pensar sobre la interpretación como punto central de toda hermenéutica, pues la interpretación nos lleva necesariamente a intentar desocultar y revelar lo que se nos presenta como no resuelto, sea en una obra o en algún otro aspecto de la realidad misma.

En el horizonte de la interpretación, toda comprensión que hacemos nos lleva a participar activamente en un acontecer de la verdad, en tanto que nos dejamos afectar e interpelar por lo que se nos presenta delante en la búsqueda de su sentido. Así ocurre en el ejercicio de la lectura de una obra, pues al leer no estamos en la posición restrictiva de un receptor que solo contempla la obra bajo un juicio meramente estético, más bien, se trata de una comprensión conceptual donde las obras en sí mismas son una figura de la verdad.

Ahora, ¿en qué consiste propiamente leer una obra? Primero, se debe tener claro que la obra es siempre una forma de expresión donde un autor intenta mostrar su visión del mundo bajo una interpretación histórica de un acontecer, pues la experiencia estética, sea del autor o del lector, es un encuentro con la pertenencia a un determinado mundo histórico. Con esto, vemos que la obra se encuentra ya permeada por la vivencia, y así mismo, como la obra contiene una experiencia, el leerla es ya sumergirnos en ese mundo vivencial del autor. Así mismo, vamos a la obra con expectativas y con un sentido subjetivo sobre lo bello y la verdad, sin embargo, para que se pueda hablar de verdad desde lo objetivo, resulta necesario que esta experiencia no se agote a una conciencia estética definida como aquella donde el arte es una experiencia propia sobre la vivencia empírica y sensorial sobre la belleza o fealdad de las formas.

Para Gadamer, se trata más bien de que la comprensión de la obra se dé desde la apertura hacia lo implícito e insospechado que contienen aquellas formas y signos. Es decir, la interpretación de la obra no puede ser solo percepción sensorial en un sentido estético, pues esto nos dejaría en una mera experiencia subjetividad que no contiene en sí misma ninguna verdad ni permite ver más allá de las formas. En este caso, la propuesta de Gadamer es la del diálogo, la del dejarse interpelar por la obra, en tanto esta contiene en sí misma una historia, un lenguaje y una vivencia que se nos presenta por medio de símbolos.

De esta manera, dicha apertura se desenvuelve cuando la propia experiencia, le pregunta a la experiencia del arte por su verdad (aunque esta no pueda decir explícitamente lo que sabe) logrando llevar a cabo una comunicabilidad. Por ende, mediante la interpretación se trata de buscar la manifestación del ser mediante la comprensión de la obra en un juego de donde hay un diálogo de mutua pertenencia, a saber, entre el intérprete y la obra. Esta idea de juego, si bien es metafórica, es bastante esclarecedora sobre como se lleva a cabo el proceso hermenéutico con las obras, pues el juego entendido como el acto lúdico es siempre un dejarse llevar por el movimiento, es un abandono de la seriedad racional subjetiva que se impone ante la otredad. El juego como diálogo, en este caso, es un dejarse llevar por lo que se nos presenta, es vivir el arte como una experiencia de sentido donde se nos está contando una historia. Así, la hermenéutica busca comprender el ser o la verdad del arte desde el modo del lenguaje, donde la relación entre el que lee y la obra que es leída, se desarrolla mediante una conversación donde la interpretación se vuelve vivencia, experiencia y existencia.

En esta conversación, mediante el juego del lenguaje, es entonces donde se devela la verdad como interpretación común del mundo, esto es, el que comprende y lo comprendido, se median y transitan circularmente y reclaman una universalidad1. Sin embargo, este juego también sucede entre los encuentros y los desencuentros, pues para llegar a lo común, se debe transitar por la inagotabilidad del lenguaje en su amplitud de posibilidades interpretativas, ya que el ser de la cosa solo es revelado en la medida en que se habla de él. La obra desea ser escuchada para revelar lo oculto, entonces el intérprete necesita oír y leer en la misma temporalidad para lograr comprender y confirmar su pertenencia y reconocimiento dentro de esta experiencia o acontecer.

Precisamente, en tanto la obra dice algo, se vuelve objeto de la hermenéutica y es aquí donde radica la cuestión decisiva para Gadamer en el asunto que nos ocupa, la del lenguaje del arte y la legitimidad del punto de vista hermenéutico frente a la estética. En este decir algo, la obra se entiende como declaración (Aussage). La obra contiene, es reserva de un sentido, pero a su vez brinda esta reserva, la entrega en un desenvolvimiento donde el ser de la obra es capaz de declarar una respuesta que está contenida en sí misma. De este modo, interpretar es leer la declaración del ser de la obra que en un sentido ontológico posee la verdad que, como una luna creciente, sale a la luz para mostrarse. Nosotros, como lectores de la obra, no somos entonces simples receptores, pues nos desenvolvemos en el juego de la interpretación, apropiándonos con nuestras vivencias y dialogando con la obra en una relación de mutua pertenencia. La comprensión en este sentido deja de ser entendida como una simple metodología o técnica que busca acercar la conciencia a una objetividad, y se muestra como un acontecer donde la hermenéutica pasa a ser parte fundamental de la estructura de nuestra experiencia humana.

Notas

[1] Gadamer, H. (1998). Estética y Hermenéutica. Introducción de Ángel Gabilondo. Editorial Tecnos, p 22.

Bibliografía

Rojas Sierra, A. (2021). La experiencia estética según Gadamer: una interpretación para repensar el significado del arte y su autonomía. Universidad Nacional de Colombia.

Imagen | Unsplash

Cita este artículo (APA): Tapasco, L. (2024, 23 de abril). La hermenéutica en la esfera de la estética: una mirada a la propuesta de Hans-Georg Gadamer. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2024/04/la-hermeneutica-en-la-esfera-de-la-estetica

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