Zambrano y las ruinas del capitalismo 

Cuando vamos por la carretera, una de las cosas que probablemente más nos llama la atención del paisaje son las ruinas. Muchas veces son ruinas que no tienen importancia estética evidente. Solo parecen remitirnos a imaginar la historia que hay detrás de ellas, o como pueden mimetizarse con la naturaleza. De alguna manera nos da la impresión de que la madre naturaleza se reapropia de esos espacios construidos por el ser humano. Las ruinas de alguna manera nos permiten reimaginar —volver a crear imagen— el pasado con su presencia.  

Las ruinas
antiguas

Cuando pensamos en ruinas, nos vienen a la mente esos antiguos templos desiertos, castillos abandonados o edificaciones que en algún momento estuvieron llenas de vida. Evocan el misterio que encierran y nos invitan a imaginar cómo eran antes de quedar deshabitadas. María Zambrano las describía así:

Las ruinas son lo más viviente de la historia, pues solo vive históricamente lo que ha sobrevivido a su destrucción, lo que ha quedado en ruinas1.

Las nuevas
ruinas

Actualmente, la idea de ruina en el paisaje está evolucionando. Ahora vemos numerosas edificaciones que nunca fueron habitadas e incluso algunas que nunca llegaron a inaugurarse, quedando abandonadas antes de ser terminadas. En nuestros viajes por carretera, observamos la coexistencia de ruinas tradicionales y aquellas que nunca se completaron. Las primeras nos hablan de un pasado en el que estuvieron en pleno uso, mientras que las segundas nos alertan sobre un futuro preocupante donde se abandonan proyectos de gran envergadura sin siquiera haber sido utilizados. Esta coexistencia revela la diferencia entre un pasado más responsable y un futuro marcado por el consumismo.

En España, hay varios ejemplos de estas estructuras recogidos en diferentes inventarios de aberraciones arquitectónicas. Un caso notable es el libro Pormishuevismo de Erik Harley2, que ofrece un extenso catálogo de estas ruinas modernas, resultado de la especulación urbana y la falta de escrúpulos de los gestores públicos.

Ejemplo paradigmático de ello en España sería el hotel de el Algarrobico3. Este hotel se encuentra en la playa del mismo nombre, en el municipio español de Carboneras, dentro del parque natural del Cabo de Gata. Una zona de especial protección medio ambiental. Y una construcción ilegal por construirse en zona no urbanizable y a tan solo 14 metros del mar. Este hotel representa la ruina del urbanismo desproporcionado de nuestra actual civilización en su máximo esplendor.  

Por un lado, es ruina en el sentido más arquitectónico de la palabra porque la construcción inconclusa tiene una difícil recuperación y se encuentra como una estructura difícil de habitar: una obra enorme de más de 21 plantas para 411 habitaciones proyectadas con diferentes equipamientos hosteleros que ahora se encuentran en situación de total abandono. 

Además, esto también nos muestra una ruina económica; la inversión detrás del hotel claramente fue un fracaso, probablemente dando como resultado un saldo negativo que sigue generando deuda. Esta aumentará debido a las pérdidas económicas de invertir en una construcción que luego no se utiliza, así como por las multas y responsabilidades civiles que deberán asumir los responsables del proyecto. Evidentemente, esta deuda no será pagada por nadie debido a la ingeniería fiscal que permite el sistema, pero quedará como una ruina financiera en algún registro fiscal, evidenciando la mala inversión y los montos fiscales acumulados. Pero aún queda otra deuda más en este hotel que a simple vista no se ve. No se ve porque no está. La ruina ecológica que atañe a la fauna y flora que ocupaba ese espacio y ha desaparecido. Como si de alguna manera esa vida se manifestara por ausencia, como “vida arruinada” fruto de ese proyecto.  

Pero aparte de estas ruinas “por construir” podemos encontrar también con proyectos ruinosos que tienen aparente estado de estar en movimiento. Ejemplo de ello sería el hospital Isabel Zendal en Madrid4. Este aún hoy está en uso; sin embargo, un uso de dudoso éxito. Es una obra que se agilizó su construcción como hospital de campaña para afrontar la crisis sanitaria de la COVID-19. Tuvo un presupuesto de 200 millones de euros. Lo que parece un gran esfuerzo económico para paliar la crisis sanitaria tuvo como “ruina” la falta de inversión en otras áreas sanitarias de vital importancia, como la atención médica a los ancianos en las residencias, o la falta posterior a la crisis de personal sanitario5.

Lo que representa la ruina

Esas ruinas podrían ser vistas como errores del sistema, pero aquí cabe recordar6 junto a Zambrano sobre lo que representa la ruina:

[…] La ruina nítidamente conservada, aislada de la vida, adquiere un carácter monstruoso; ha perdido toda su significación y solo muestra la incuria o algo peor; parece ser el resto de un crimen […] Solo el abandono y la vida vegetal naciendo al par de la piedra y de la tierra que la rodea, abrazándola, invitándola a hundirse en ella dejando su fatiga, hace que la ruina sea lo que ha de ser: un lugar sagrado.

Siguiendo esta definición, probablemente las ruinas del capitalismo no nos enseñen los fracasos del sistema, sino que de forma poética nos enseña el sistema en sí, en todas sus dimensiones. Por un lado, la de creación de residuos desmedidos, unos que han llegado a formar incluso una isla en medio de los océanos. Una ruina que crea un ecosistema nuevo ya imposible eliminar porque se ha convertido en parte de la biosfera. 

Por otro lado, la ruina financiera que se origina para todo el mundo a base de inversiones mastodónticas y promesas de negocios con grandes beneficios que ha hecho que la deuda privada no pare de crecer en todos los niveles de la sociedad.  El FMI no deja de advertir que en los últimos años la deuda global no deja de crecer con niveles alarmantes, lo cual supone una ruina inabarcable para las generaciones futuras7.

Y, por otro lado, la ruina de vida destruida que ocasiona. Este sistema nos ha convertido en la especie más peligrosa para nuestro planeta8. Esto no deja de ser curioso, porque se suponía que éramos la especie que mejor se adaptaba al ecosistema, y frente a esta premisa, nuestra evolución no nos adapta a la naturaleza, sino que la empieza a destruir.  

Probablemente, ahora ya no sea el tiempo de retirar las ruinas. Ahora es el momento de, cómo decía Zambrano, aunque refiriéndose a otra tipología de ruinas, «apreciar las ruinas como elemento que nos muestra nuestros fracasos para aprender de ellos9«. Es hora de apropiarnos de las ruinas del capitalismo para aprender de ellas e inventar otros modos de rehabitarlas, porque desgraciadamente gran parte de ellas se han convertido en nuestro hogar.  

Notas

[1] Zambrano, M. (2010). El Hombre y Lo Divino. Fondo de Cultura Económica.

[2] López, I. (2022, 05 de abril). ‘Pormishuevismo’, el movimiento artístico que da un repaso a la especulación inmobiliaria en España. El País. https://elpais.com/icon-design/arquitectura/2022-04-05/pormishuevismo-el-movimiento-artistico-que-da-un-repaso-a-la-corrupcion-inmobiliaria-en-espana.html

[3] Greenpeace España. (2023, 14 de septiembre). Algarrobico, símbolo de la destrucción de la costa. Greenpeace España. https://es.greenpeace.org/es/trabajamos-en/oceanos/costas/algarrobico-simbolo-de-la-destruccion-de-la-costa/

[4] Pérez, S. & Jara, Y. (2024, 19 de abril). El hospital Zendal apenas ingresó un paciente al día en 2023, tras una inversión de 200 millones del Gobierno de Ayuso. ElDiario.es. https://www.eldiario.es/sociedad/hospital-zendal-apenas-ingreso-paciente-dia-2023-inversion-200-millones-gobierno-ayuso_1_11274328.html

[5] Ibídem.

[6] Zambrano, M. (2010). El Hombre y Lo Divino. Fondo de Cultura Económica.

[7] Martín, J. (2023, 13 de septiembre). El FMI alerta de una vuelta de la deuda global a la tendencia alcista. Cinco Días. https://cincodias.elpais.com/economia/2023-09-13/el-fmi-alerta-de-una-vuelta-de-la-deuda-global-a-la-tendencia-alcista.html

[8] BBC News Mundo. «“Somos la especie más peligrosa de la historia”: 5 gráficos que muestran el impacto de la actividad humana sobre la biodiversidad». https://www.bbc.com/mundo/noticias-54370833

[9] Zambrano, M. (2010). El Hombre y Lo Divino. Fondo de Cultura Económica.

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Cita este artículo (APA): Juan, L. (2024, 30 de julio). Zambrano y las ruinas del capitalismo. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2024/07/zambrano-y-las-ruinas

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