Hay una tesis controversial que en el año 1992 Francis Fukuyama afirmo1 en su libro «El fin de la historia y el último hombre» que la historia como lucha de ideas ya había llegado a su fin debido al término de la Guerra Fría. Obviamente que la suposición principal del autor era que como el comunismo había caído y la democracia liberal capitalista no, quedaba por demostrado que la historia había llegado a su punto culmine. Como no fue de esperar, esta tesis fue criticada por varios intelectuales2; hasta el mismo Fukuyama se arrepiente de su pasada afirmación sobre la historia. Después del fin del «comunismo«, sigue habiendo conflicto con el homo economicus3; además de que seguimos lidiando con las consecuencias de malas decisiones del pasado, sobre todo en el ámbito ecológico.
Es demasiado evidente el hecho de que la tesis de Fukuyama sobre el fin de historia es un sinsentido. El politólogo estadounidense seguramente desconocía sobre la idea del devenir o probablemente la ignoró debido a su visión ideológica. Y, además, cómo es que el devenir de Heráclito llega a ser interpretado por Hegel para su filosofía del espíritu en el escenario de la historia. La afirmación sobre el fin de la historia es un discurso retórico: solo se busca estar en acuerdo con lo que se afirma. En cambio, el devenir de la historia es un análisis filosófico total. En la Introducción general de Lecciones sobre la filosofía de la historia universal4 se expresa mejor la segunda idea:
[…] la filosofía de la historia no es otra cosa que la consideración pensante de la historia; y nosotros no podemos dejar de pensar, en ningún momento5.
Reflexionar sobre los hechos históricos no es nada más que la estimación crítica que se hace de los hechos contingentes.
El devenir histórico
como movimiento dialéctico
La tesis de Fukuyama del fin de la historia fue una suposición errónea de la naturaleza de la historia. Por lo tanto, en el buen sentido hegeliano, nunca podemos dejar de hablar de la historia. Esto se debe a que la historia manifiesta su movimiento dialéctico, movimiento que para Hegel conlleva la superación (Aufhebung) de dos elementos contrarios entre sí. El desarrollo de la filosofía es un ejemplo de ello. Siempre se desarrollan ideas nuevas a la vez que no se desechan las que ya han pasado a la antigüedad. La filosofía de la historia es este esfuerzo: conectar las ideas con sus respectivas acciones o hechos relevantes. La racionalización de estos se da por sí misma a medida que la historia se desarrolla. En palabras de Hegel:
[…] ella es su propio supuesto, su fin […] la actuación y producción tanto del universo natural como espiritual en la historia universal […] esa idea es lo verdadero, lo eterno, lo absolutamente poderoso, y que nada se manifiesta en el mundo, sino ella misma […] se presupone aquí como demostrado6.
La realización de la historia universal bajo los lentes de la filosofía de la historia se trata de una forma de comprender el fenómeno histórico. El movimiento dialéctico de la historia vislumbra la calidad ideológica o política de los eventos que llegan a marcar lo que ya conocemos del pasado. La gran afirmación de que podemos entender el curso de la historia bajo un concepto universal se da bajo las instancias que marcan patrones que se repiten dentro del desenlace de las cosas. Desde un análisis de la filosofía de la historia, se evidencia en la culminación de las ideas en conjunto. Hegel es bien consciente de eso:
[…] el punto de vista de la historia universal filosófica […] es la totalidad de los puntos de vista […] no se ocupa de situaciones particulares, sino de un pensamiento universal […] La filosofía, al ocuparse de la historia, toma por objeto lo concreto en su figura concreta y considera su evolución necesaria7.
Mucho y poco se dice que la naturaleza de la historia es necesariamente su propio devenir. Por un lado, muy evidente, es obvio que todos los días suceden cosas por todo el mundo. Hay escenarios políticos tensos, se innova en nuevas tecnologías, se desatan guerras sangrientas, la economía actual depende de la explotación inhumana u ocurren catástrofes naturales: siempre pasa algo en nuestro planeta que es relevante. Por el otro lado, se profundiza más en la importancia de entender de que nada será eterno en la historia. Ciertas ambiciones imperialistas de naciones han quedado en el olvido y reproche, las teorías de la naturaleza pueden ser contradichas con nueva evidencia científica o sistemas económicos son reemplazados por nuevos modelos: lo que sucede en la contingencia eventualmente llega un cambio. La dialéctica hegeliana delimita que la historia misma se racionaliza y se supera con cada acontecimiento que sucede.
Puede que, para muchos, este tipo de pensamiento sea ambiguo para describir el transcurso de la historia. Y no es de extrañar que la lectura de Hegel sea difícil debido a su oscurantismo. El devenir de la historia como el resultado de la superación de los conceptos contrarios es una idea que, como ya señalé antes al principio, está ligada los escritos de Heráclito, el oscuro, como le decían. El filósofo alemán ve en este pensador griego el primer filósofo de la naturaleza que especula sobre su sentido, aquí es como el fuego heracliteano llega a representar un proceso y un límite8. De aquí que la importancia de desvelar la razón de las cosas, porque se evidencia algo oculto. Debido a que «a la naturaleza le gusta ocultarse» (φύσις […] κρύπτεσθαι φιλεῖ9) tendemos hacia la contemplación de este misterio que nos tienta a descubrirlo.
Conclusiones
Me parece que entender la naturaleza del devenir histórico en la filosofía de Hegel tiene muchos elementos de los cuales Heráclito describe ya antes cuando estima que el logos se asemeja al fuego. Dentro de esta descripción metafórica de la razón, Hegel estima su dialéctica en tanto al devenir como esa fuerza natural que nos llega a representar los progresos y divisiones de las ideas en la historia. Sobre todo desde el análisis filosófico, la elaboración de las tendencias históricas que se mantienen y se superan nos podría permitir una comprensión del fenómeno contingente.
La filosofía bajo este aspecto nos puede ayudar a comprender la historia, pero no puede lograr cambio relevante en ella. Así como Hegel afirma en el prefacio de Principios de la filosofía del derecho10:
Cuando la filosofía pinta con sus tonos grises ya ha envejecido una figura de la vida que sus penumbras no pueden rejuvenecer, sino solo conocer; el búho de Minerva recién alza su vuelo en el ocaso.
Una filosofía de la historia con el presupuesto del devenir nos permite la comprensión de los hechos históricos en tanto que están conectados, pero no nos permitiría una transformación del presente porque el ejercicio filosófico llega tarde.
Notas
[1] El fin de la historia y el último hombre. Wikipedia. Sitio web: https://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_de_la_historia_y_el_%C3%BAltimo_hombre
[2] Briseño, E., (2012). ¿El fin de la historia? La mentira de Fukuyama. Sincronía, (62), 1-15.
[3] Homo economicus es una expresión latina que se refiere a un modelo de comportamiento del ser humano utilizado en economía. Así, el hombre económico es una persona racional, que maximiza su utilidad, tratando de obtener los mayores beneficios con un esfuerzo mínimo [cfr. Cabello, A., 2016, 30 de abril. Homo economicus. Economipedia.com].
[4] Hegel, G. W. F. (2014). Lecciones sobre la filosofía de la historia universal: Edición abreviada que contiene: introducción (general y especial), mundo griego y mundo romano (J. Gaos & S. Rus Rufino, Trads.; 1a ed., reimp). Tecnos.
[5] Ibídem, pág. 93.
[6] Ibídem, pág. 98.
[7] Ibídem, pág. 101.
[8] Espiña, Y. (2017). «φύσις […] κρύπτεσθαι φιλεῖ» (DK22, B123). Aproximación desde Hegel a un fragmento de Heráclito. STUDIA HEGELIANA, 3, 53–70. Sitio web: https://doi.org/10.24310/Studiahegelianastheg.v3i.10776. Pág. 61
[9] Diels, H., & Kranz, W. (Eds.). (2005). Die Fragmente der Vorsokratiker (Unveränd. Nachdr. der 6. Aufl. 1952, 18. Aufl, 1–3). Weidmann. (DK22 B123)
[10] Hegel, G. W. F. (2004). Principios de la filosofía del derecho o derecho natural y ciencia política (J. Vermal, Trad.). Sudamericana. Pág. 20.
La imagen de cabecera se utiliza de acuerdo a nuestros términos de uso de imágenes. Para más información, visite nuestros términos de uso.
Cita este artículo (APA): Schenone, C. (2024, 04 de septiembre). El devenir dialéctico de la historia en Hegel. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2024/09/que-es-el-devenir-dialectico-de-la-historia-en-hegel
¡Apóyanos a seguir llevando la filosofía a la red!
Suscríbete a Στοά, el newsletter gratuito de Filosofía en la Red: recibe noticias, novedades e información relacionada con nuestra plataforma: ¡nuestra comunidad supera los dos mil seguidores! Pero, si buscas un poco más —y deseas apoyarnos—, te ofrecemos una membresía de pago con planes anuales o mensuales. Tu aporte financiero nos permite mantener este proyecto sin paywalls.
Beneficios de la membresía:
• Correo semanal: recibe un adelanto de los artículos que publicaremos.
• Insider: entérate de nuestros nuevos proyectos antes que nadie, así como descubre el backstage de Filosofía en la Red.
• Club de Lectura: accede sin coste adicional a nuestro club de lectura, que tiene una cuota de recuperación.
• Grupo de WhatsApp: un grupo privado para platicar, debatir y compartir de forma más cercana y directa.
O si lo prefieres, puedes hacernos una donación. Tu respaldo es vital para nosotros. Tu apoyo nos da la energía y el ánimo para continuar adelante.
¡Gracias por estar y formar parte de la comunidad Filosofía en la Red!

