La traducción entre idiomas y lenguajes tiende a entenderse como una actividad ajena a la interpretación. Que red se traduzca por rojo del inglés al español no requiere de ninguna interpretación por parte del traductor ni del emisor. Sin embargo, cuando se traduce una frase hecha como, por ejemplo, a caballo regalado, no le mires el diente, se complica su literalidad. El significado de la frase indica que un regalo no debe ser minusvalorado o criticado por su propio carácter de regalo. Si lo tradujésemos a otro idioma, lo más probable es que esa frase careciera de sentido. El motivo parece obvio en primera instancia, ya que se asume fácilmente que cada lenguaje, país y cultura tienen sus propias expresiones. Aun así, se sigue exigiendo a los traductores que no alteren las frases de los autores originarios.
La filosofía es un campo de conocimiento cuyas palabras pueden alterar un amplio plano del mensaje que se quiere transmitir. No es lo mismo referirse a algo denominándolo esencia que οὐσία1, en griego. Hay ciertas palabras cuya traducción literal es imposible, como este caso. La palabra esencia tiene diversas connotaciones que alejan su significado de su originaria οὐσία. El diccionario Wordreference define la palabra esencia como:
Conjunto de características necesarias e imprescindibles para que algo o alguien sea lo que es2.
El diccionario filosófico de Ferrater Mora indica, más acertadamente, que la esencia significa, sobre todo desde Aristóteles, “el qué de una cosa3”. Por este motivo se relaciona directamente el término esencia con el ser. Heidegger, uno de los principales autores contemporáneos que estudiaron el ser, utilizó en sus obras términos filosóficos en alemán, su lengua nativa, los cuales han generado discordias entre sus traductores. Jorge Eduardo Rivera, traductor chileno de Ser y Tiempo para la editorial Trotta, comenta en el prólogo que la versión traducida por José Gaos era inaccesible para lectores ajenos a la lengua alemana. Este traductor evitaba la interpretación de las palabras con el fin de ser lo más cercano al mensaje de Heidegger; sin embargo, conseguía una edición poco pragmática.
La traducción es, ya en sí, una interpretación4.
¿Cómo de acuerdo estamos con esta afirmación? Se reniega de la interpretación como si esta fuese una nueva argumentación del mismo hecho. Se evita asumir que la historia, en sí misma, es la interpretación por parte de los historiadores y narradores. La búsqueda de la objetividad o literalidad nos aleja de la realidad misma, que es siempre interpretable. Cualquier ciencia genera conocimiento a partir de interpretaciones que no vienen sino de estudios exhaustivos y lo más preciso posible. El hecho mismo de que sea una persona quien estudia o investiga un fenómeno conlleva interpretación.
El background de una persona —si estamos de acuerdo en esta denominación—, según sea, permite o limita la comprensión del fenómeno estudiado. En el caso del traductor Rivera, quien ya ha conocido la obra traducida por Gaos, genera un conocimiento más accesible a los públicos de lengua castellana. Esto sucede gracias a que ha conocido la obra de Heidegger y ha sido capaz de ver la falta de adaptabilidad de Gaos a su pensamiento. Por lo tanto, esta comprensión permite que su interpretación genere proximidad con aquel que no esté familiarizado con el alemán.
Me siento con la obligación de defender que la historia misma es interpretación, a pesar de que sea en un primer momento contradictorio para algunos. Hacer filosofía de la historia no es algo sencillo y ni siquiera común. El motivo principal es la costumbre. A pesar de que cada vez las costumbres se diluyen o expanden, seguimos siendo una especie que se desenvuelve según sus costumbres. El ser humano se siente cómodo afirmando la historia que se la narrado porque le ayuda a desenvolverse. Cada cultura tiene una historia y cuenta la historia desde su propia historicidad. El contexto y el modo de pensar de cada región pueden alterar la narrativa aunque el contenido pueda ser principalmente el mismo. Esto provoca que la filosofía no quiera “entrometerse” en la historia, porque generalmente no nos preocupamos del modo de hacerla, nos asentamos sobre ella sin criticarla demasiado.
El nacimiento del movimiento feminista cambió la mirada sobre la historia. Es un ejemplo de incomodidad en el que se hizo visible cómo la información estaba siendo interpretada, y no un objetivo contar los hechos. La objetividad tan literal en la historia no existe. Existe, eso sí, un porqué de qué se narra. En las escuelas no se tenía en cuenta la figura femenina, en los cargos de responsabilidad tampoco, ni en el modo de vida. La historia se interpretaba desde un background masculino que únicamente miraba hacia un mismo lado: sobre sí mismo. Por lo tanto, la esperanza, independencia, confianza y autonomía de las mujeres era bruscamente inferior a la del hombre. Con ello, la palabra de la mujer era silenciada. El feminismo rompió con su silencio gracias a una nueva interpretación más global de la historia.
La filosofía sigue viva en cada paso que la historia da. Todo es interpretable por el ojo humano, que nunca cesa de expandir su campo de visión. Como si de un círculo o esfera se tratase, el ser humano alimenta su pensamiento del mundo que a su vez se va transformando para el resto gracias a su depósito de conocimiento. Al traducir, se interpreta y, con ello, se abre una nueva posibilidad de pensamiento en otro quien, a pesar de leer la misma obra, la conocerá a través de los ojos del traductor.
Notas
[1] La palabra ousía (οὐσία) es un término griego que significa «esencia». En filosofía, se traduce al español como «esencia», «entidad», «sustancia» o «substancia». Su significado ha variado a lo largo de la historia del pensamiento occidental, pero en general se refiere a «lo que realmente soy», «mi verdadera naturaleza» o «mi propio ser».
[2] WordReference (2005). Esencia. En Diccionario de la lengua española. Obtenido de: https://www.wordreference.com/definicion/esencia
[3] Ferrater, J. (1976). Diccionario de Filosofía Abreviado. Edhasa: España.
[4] Heidegger, M. (2012) Ser y Tiempo. Ed. Trotta: Madrid. Pág.: 14
La imagen de cabecera se utiliza de acuerdo con nuestros términos de uso de imágenes. Para más información, visite nuestros términos de uso.
Cita este artículo (APA): Francisco, C. (2024, 03 de diciembre). Traducción o interpretación. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2024/12/la-traduccion-es-una-interpretacion
¡Apóyanos a seguir llevando la filosofía a la red!
Suscríbete a Στοά, el newsletter gratuito de Filosofía en la Red: recibe noticias, novedades e información relacionada con nuestra plataforma: ¡nuestra comunidad supera los dos mil seguidores! Pero, si buscas un poco más —y deseas apoyarnos—, te ofrecemos una membresía de pago con planes anuales o mensuales. Tu aporte financiero nos permite mantener este proyecto sin paywalls.
Beneficios de la membresía:
• Correo semanal: recibe un adelanto de los artículos que publicaremos.
• Insider: entérate de nuestros nuevos proyectos antes que nadie, así como descubre el backstage de Filosofía en la Red.
• Club de Lectura: accede sin coste adicional a nuestro club de lectura, que tiene una cuota de recuperación.
• Grupo de WhatsApp: un grupo privado para platicar, debatir y compartir de forma más cercana y directa.
O si lo prefieres, puedes hacernos una donación. Tu respaldo es vital para nosotros. Tu apoyo nos da la energía y el ánimo para continuar adelante.
💖 Donaciones 💖
España y el resto del mundo: https://donate.stripe.com/aEU28rfBCbag1VK9AC
México: https://donate.stripe.com/3cs8wP1KMa6c9oc5kn
🏦 Transferencia bancaria 🏦
España (IBAN): ES5868930001790000133394 [Nickel]
México (CLABE): 138580000017882412 [ABC Capital]
¡Gracias por estar y formar parte de la comunidad Filosofía en la Red!
Graduada en Filosofía, maestra en Crítica y Argumentación Filosófica. Actual doctoranda en Filosofía y Ciencias del Lenguaje en Madrid. Joven apasionada por la lectura y escritura.
