¿Cómo aborda el pensamiento cristiano, especialmente en la encíclica Laudato si’ del Papa Francisco, el problema del cambio climático como una cuestión ética, espiritual y social? Explica cómo se entrelazan la responsabilidad humana, el bien común y la sostenibilidad ambiental, y qué papel desempeña la cooperación internacional en la protección de la “casa común”.
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Durante los últimos años, el interés por el cuidado del medio ambiente ha tenido gran auge como respuesta a la contaminación ambiental que ha ido en aumento desde la Revolución Industrial, pero que en las últimas décadas se disparó de manera impresionante.
Poco a poco fueron surgiendo diversas ONG a favor del cuidado del medio ambiente, como por ejemplo, Green peace. Y en los medios de comunicación no han faltado las diversas campañas para contrarrestar el daño causado a la flora y fauna de nuestro planeta a causa de la mano del hombre o por desastres provocados por la misma naturaleza.
En fin, el tema de la ecología es algo que la sociedad del siglo XXI conoce bastante bien, y aquellos miembros que no están informados sobre el tema al menos manejan un cierto bagaje al respecto por lo que escuchan en la T.V., en Internet, en la radio, en la escuela, en el trabajo, etc.
A pesar de lo novedoso que pudiera parecer —e incluso de lo que muchos podrían llegar a creer—, este tema es en realidad más antiguo de lo que aparenta. Desde sus orígenes, el pensamiento cristiano se ha ocupado de reflexionarlo con profundidad, pues sus raíces se remontan incluso a los escritos del Pentateuco1, manifestándose con mayor claridad en el libro del Génesis. Por ello, la Iglesia nunca se mantuvo al margen de esta problemática, la cual ha cobrado especial relevancia durante los dos últimos siglos.
Lo que el Papa Francisco nos presenta en Laudato si’ viene a reafirmar lo que la doctrina cristiana ha dicho con respecto al cuidado de la creación; y dentro de las reflexiones del pontífice no podrán faltar temas bastante actuales que tienen que ver incluso con cuestiones políticas que siguen en discusión.
La siguiente investigación tiene como fin centrar la atención en un solo punto propuesto por el Papa en la encíclica mencionada anteriormente —en este caso, hablaremos del calentamiento global y sus futuras consecuencias— con el fin de hacer un análisis de los argumentos y confrontándolos con algunos puntos de vista opuestos que presentan otros investigadores que conocen sobre el tema, para intentar llegar a un juicio objetivo que nos ayude a responder verdaderamente a los diversos problemas que enfrentamos con respecto al cuidado del ambiente y cómo podríamos presentar probables soluciones.
Tesis: cambio climático
En este primer apartado, en el que veremos lo dicho por el Papa y las argumentaciones a favor, nos centraremos en lo que se refiere al cambio climático, especialmente en el calentamiento global. Francisco menciona en el número veinticuatro que:
El calentamiento tiene efectos sobre el ciclo del carbono. Crea un círculo vicioso que agrava aún más la situación, y que afectará la disponibilidad de recursos imprescindibles2.
La mayor preocupación ante estas consecuencias es que las carencias generadas pueden desencadenar una reacción en cadena que complique el acceso al agua potable para muchas personas, provoque la extinción de diversas especies y, sin duda, acelere el derretimiento de los polos, con grandes repercusiones para todo el planeta3.
Al respecto, podemos notar que evitar que esto continúe tiene que ver con el bien común; por lo tanto, el cuidado del ambiente se convierte en una responsabilidad de todos4. Para dejar más claro este punto, según una definición del Papa Juan XXIII, se entiende por bien común:
Deber de todos los miembros de la sociedad5.
El mismo pontífice afirmó también el deber primordial de todas las naciones de establecer una cooperación internacional genuina, que considere no solo el presente de la humanidad, sino también su futuro6.
Entre las muchas áreas en las que los gobiernos de cada nación podrían colaborar, resulta fundamental impulsar una actividad agrícola responsable, de manera que su desarrollo contribuya a superar los problemas derivados de los residuos7, los cuales han incrementado el daño ambiental a lo largo de los años.
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Además, el consumismo creciente ha derivado en un abuso de los recursos naturales, poniendo en riesgo la posibilidad de que las generaciones futuras vivan en un entorno sano. Este consumo excesivo de lo que la naturaleza ofrece8 amenaza la sostenibilidad del planeta.
La ciencia y la tecnología, aunque son de gran ayuda para salvaguardar el medio ambiente, también pueden convertirse en causa del cambio climático cuando se hace un uso irresponsable de ellas. Por esta razón, el Papa Francisco insistía con tanta fuerza en este tema.
Ahora bien, este cambio climático está profundamente relacionado con la concepción del ambiente como “recurso”, lo cual termina por poner en riesgo su comprensión como casa común9.
El Papa Juan Pablo II, en su carta encíclica Sollicitudo rei socialis, advirtió:
[Existe el riesgo de que] se puedan utilizar impunemente las diversas categorías de seres, vivos o inanimados […] como mejor apetezca, según las propias exigencias. Es una responsabilidad que debe crecer, teniendo en cuenta la globalidad de la actual crisis ecológica10.
El cambio climático adquiere su verdadera importancia cuando comprendemos la estrecha relación entre los ecosistemas del planeta11. Si uno de ellos se ve afectado, el resto inevitablemente resiente las consecuencias.
Nuestras acciones pueden contribuir al cambio climático, y las repercusiones de ello son devastadoras a largo plazo, tanto para el ser humano como para la flora y la fauna. El cuidado de los recursos que el planeta nos ofrece no es solo para nosotros, sino también para las generaciones futuras12.
Por ello, estamos obligados a salvaguardar el medio ambiente, como se ha mencionado antes. Esta responsabilidad recae igualmente sobre los Estados y la comunidad internacional, que deben actuar para prevenir el deterioro de la atmósfera y la biósfera13. Si bien podríamos centrar el problema en la población, los gobiernos tienen la obligación de establecer leyes que impidan que las grandes corporaciones abusen de los recursos naturales14.
Para concluir este apartado, podríamos afirmar que la respuesta a la preocupación expresada por el Papa Juan Pablo II sobre el deterioro del ambiente radica en cambiar nuestra mentalidad y estar dispuestos a transformar nuestro estilo de vida15. Esta idea fue retomada y reforzada por el Papa Francisco durante su pontificado, quedando claramente expuesta a lo largo de su encíclica Laudato si’.
Notas
[1] Primeros cinco libros del Antiguo Testamento (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio)
[2] Francisco (2015). Carta encíclica Laudato si’, 24. Ciudad de México, Ediciones Paulinas; pág. 21.
[3] Cfr. Ibídem.
[4] Cfr. Concilio Vaticano II (1965), como se citó en Pontificio Consejo de Justicia y Paz (2004), numeral 166.
[5] Juan XXIII (1961), Pablo VI (1971) y el Catecismo de la Iglesia Católica (1992), como se citó en Pontificio Consejo de Justicia y Paz (2004), numeral 167.
[6] Cfr. Ibídem.
[7] Cfr. Pontificio Consejo de Justicia y Paz (2004), Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, numeral 299.
[8] Cfr. Juan Pablo II (1991), como se citó en Pontificio Consejo de Justicia y Paz (2004), numeral 360.
[9] Cfr. Ibídem, numeral 461.
[10] Ibídem, numeral 466.
[11] Cfr. Pontificio Consejo de Justicia y Paz (2004), Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, numeral 466.
[12] Cfr. Juan Pablo II (1991), como se citó en Pontificio Consejo de Justicia y Paz (2004), numeral 467.
[13] Cfr. Pontificio Consejo de Justicia y Paz (2004), Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, numeral 466.
[14] Cfr. Pontificio Consejo de Justicia y Paz (2004), Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, numeral 467-468.
[15] Cfr. Juan Pablo II (1991), como se citó en Pontificio Consejo de Justicia y Paz (2004), numeral 486.
Bibliografía
Pontificio Consejo de Justicia y Paz. (2004). Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana.
Cita este artículo (APA): Navarro, O. (2025, 31 de octubre). Cambio climático y bien común según el Papa Francisco. Parte 1 de 2. Filosofía en la Red. Sitio web: https://filosofiaenlared.com/2025/10/laudato-si-cambio-climatico
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