Para San Agustín el tema del mal siempre había sido fundamental, pues tenía muchas dudas al respecto; esto se puede observar en sus Confesiones. Incluso abandonará el Maniqueísmo por encontrar muchos huecos y contradicciones sobre esto.
Para San Agustín el tema del mal siempre había sido fundamental, pues tenía muchas dudas al respecto; esto se puede observar en sus Confesiones. Incluso abandonará el Maniqueísmo por encontrar muchos huecos y contradicciones sobre esto.