La relación que tengo con lo virtual es más un vínculo de esos de amor-odio. Si bien, reconozco que una videollamada puede permitirnos estar -de alguna manera- con alguien al otro lado del mundo, al mismo tiempo, seguimos estando lejos.
La relación que tengo con lo virtual es más un vínculo de esos de amor-odio. Si bien, reconozco que una videollamada puede permitirnos estar -de alguna manera- con alguien al otro lado del mundo, al mismo tiempo, seguimos estando lejos.