Conciencia

La conciencia es un concepto filosófico que se refiere al “ser que es su propio pensar”, es decir, la capacidad del ser humano de ser consciente de sí mismo y de su pensamiento, lo que nos hace humanos. Desde una perspectiva marxista, la conciencia es un producto social que refleja el ser social de los individuos, es decir, la vida social determina la conciencia y no al revés.
Fenomenológicamente, la conciencia es siempre “conciencia de algo”, es decir, está dirigida hacia un objeto o experiencia, y no puede pensarse sin ese objeto. Esta intencionalidad es esencial para la experiencia consciente.
Desde el idealismo trascendental, la conciencia organiza y da sentido a la percepción sensorial mediante categorías mentales a priori, y limita el conocimiento humano a lo que puede ser aprehendido a través de estas categorías.
En resumen, la conciencia es la capacidad reflexiva y experiencial que permite al ser humano ser consciente de sí mismo y del mundo, siendo a la vez un producto social y una estructura intencional que da sentido a la experiencia.
La conciencia es el “ser que es su propio pensar”, un reflejo del ser social, y una apertura intencional hacia el mundo que estructura nuestra experiencia y conocimiento.