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¿Quiénes fueron los Presocráticos?

Los presocráticos son los filósofos que vivieron y trabajaron antes de Sócrates, aproximadamente entre los siglos VII y V a. C. Estos pensadores marcaron el inicio de la filosofía occidental y sentaron las bases para muchas de las ideas y preguntas que aún hoy se consideran fundamentales en el estudio de la filosofía. A pesar de las limitaciones de información debido a la antigüedad de sus escritos, su legado ha perdurado a través de fragmentos y testimonios posteriores.

Contexto histórico

El período presocrático coincide con un tiempo de gran desarrollo cultural y social en el mundo griego. Las ciudades-estado (polis) estaban en pleno auge, y con ellas surgieron nuevas formas de organización política y social. Este ambiente permitió el florecimiento de ideas y el cuestionamiento de las tradiciones establecidas, lo que a su vez facilitó el surgimiento de la filosofía como una disciplina distinta de la religión y la mitología.

Principales escuelas
y filósofos presocráticos

Escuela de Mileto

La Escuela de Mileto es considerada la primera escuela filosófica de la historia. Los principales representantes de esta escuela son Tales, Anaximandro y Anaxímenes.

Tales de Mileto (c. 624 – 546 a. C.): considerado el primer filósofo de Occidente. Tales propuso que el agua era el principio (arjé) de todas las cosas, argumentando que todo proviene del agua y regresa a ella.

Anaximandro (c. 610 – 546 a. C.): discípulo de Tales, Anaximandro introdujo el concepto del “ápeiron” (lo indefinido o ilimitado) como el principio fundamental de la realidad. Según él, el ápeiron es eterno e inmortal y da origen a todas las cosas.

Anaxímenes (c. 585 – 528 a. C.): también discípulo de Tales, sugirió que el aire era el arjé. Para él, las diferentes formas de materia resultan de la condensación y rarefacción del aire.

Pitagóricos

Los pitagóricos, seguidores de Pitágoras de Samos (c. 570 – 495 a. C.), formaron una comunidad que combinaba la filosofía, la matemática y la religión. Creían que los números eran el principio de todas las cosas y que la realidad podía ser comprendida a través de relaciones numéricas y proporcionales. Además, defendían la idea de la transmigración de las almas.

Escuela de Éfeso

Heráclito (c. 535 – 475 a. C.): es conocido por su doctrina del cambio constante. Afirmaba que “todo fluye” (panta rei) y que el fuego es el principio de todas las cosas. Según Heráclito, la realidad está en un estado continuo de devenir, y el conflicto y la oposición son esenciales para el equilibrio del universo.

Escuela Eleática

La Escuela Eleática, fundada por Parménides, se centró en la noción de ser y la naturaleza de la realidad.

Parménides de Elea (c. 515 – 450 a. C.): argumentó que el ser es uno, inmutable y eterno. Según él, el cambio y la multiplicidad son ilusiones de los sentidos. Su obra “Sobre la naturaleza” presenta una dicotomía entre la vía de la verdad (el ser) y la vía de la opinión (las apariencias).

Zenón de Elea (c. 490 – 430 a. C.): discípulo de Parménides, Zenón es famoso por sus paradojas, que buscaban demostrar la imposibilidad del movimiento y el cambio. Sus paradojas, como la de Aquiles y la tortuga, cuestionan la coherencia de las nociones de espacio y tiempo.

Pluralistas

Los pluralistas buscaron reconciliar las ideas de cambio y permanencia.

Empédocles de Agrigento (c. 494 – 434 a. C.): propuso que la realidad está compuesta por cuatro raíces (elementos): tierra, agua, aire y fuego. Estos elementos son combinados y separados por dos fuerzas opuestas: el amor (fílisis) y el odio (neikos).

Anaxágoras de Clazomene (c. 500 – 428 a. C.): introdujo el concepto de nous (mente o intelecto) como principio organizador del cosmos. Según él, el nous es una fuerza infinita y autoconsciente que ordena todas las cosas.

Atomistas

Los atomistas fueron pioneros en la idea de que la realidad está compuesta por partículas indivisibles llamadas átomos.

Leucipo (fl. siglo V a. C.): es considerado el fundador del atomismo. Postuló que todo en el universo está compuesto por átomos y vacío, y que los cambios son resultado de la combinación y separación de estos átomos.

Demócrito de Abdera (c. 460 – 370 a. C.): discípulo de Leucipo, Demócrito desarrolló la teoría atomista en mayor detalle. Creía que los átomos eran eternos, indivisibles y homogéneos, y que las diferencias en la materia resultaban de variaciones en la forma, tamaño y disposición de los átomos.

Temas fundamentales
de los Presocráticos

Arjé o Principio

Una de las principales preocupaciones de los presocráticos fue identificar el arjé, el principio fundamental o la causa primera de todas las cosas. Cada filósofo propuso una diferente sustancia o concepto como el arjé, lo que refleja la diversidad de sus enfoques y la riqueza de su pensamiento.

Naturaleza del cambio y la permanencia

El cambio y la permanencia fueron otros de los temas centrales en la filosofía presocrática. Filósofos como Heráclito enfatizaron la constante transformación de la realidad, mientras que Parménides y los eleáticos defendieron la idea de un ser inmutable. Esta dicotomía sentó las bases para futuros debates filosóficos sobre la naturaleza de la realidad.

Unidad y pluralidad

La relación entre la unidad y la pluralidad también fue un tema recurrente. Los monistas, como los eleáticos, argumentaron que la realidad es una y homogénea. Por otro lado, los pluralistas y atomistas propusieron que la realidad está compuesta por múltiples elementos o partículas que interactúan de diversas maneras.

Racionalidad y naturaleza

Los presocráticos se esforzaron por explicar el mundo de manera racional, basándose en observaciones y argumentaciones lógicas en lugar de recurrir a explicaciones mitológicas. Este enfoque racional y naturalista marcó un punto de inflexión en la historia del pensamiento y estableció los cimientos para la filosofía y la ciencia occidental.

Legado de los presocráticos

Los presocráticos representan el origen de la filosofía occidental y su legado continúa siendo relevante en el estudio contemporáneo de la filosofía. A través de su búsqueda de principios fundamentales, su enfoque racional y su diversidad de ideas, sentaron las bases para muchas de las preguntas y problemas que aún hoy enfrentamos en la filosofía y más allá. Su influencia perdura no solo en la filosofía, sino también en la ciencia y la cultura, demostrando la importancia duradera de sus contribuciones al pensamiento humano.

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